La Cuaresma es un tiempo privilegiado para volver a lo esencial: la conversión del corazón, la oración más profunda y el amor al prójimo vivido con gestos concretos.
Entre las muchas prácticas que la Iglesia nos ofrece para este tiempo, una que no muchos recuerdan son las 7 obras de misericordia corporales: acciones caritativas mediante las cuales cuidamos las necesidades físicas de nuestros hermanos.
Al ponerlas en práctica, no solo aliviamos sufrimientos, sino que nos unimos al mismo Cristo, que vino para servir y dar la vida por amor.
Esta pequeña guía puede ayudarte a vivir cada una de estas obras durante la Cuaresma:
1. Dar de comer al hambriento
Acción: Reúne amigos o familiares y arma kits con refrigerios sencillos: frutas, galletas, barras de cereal, jugos. Entrégalos a personas en situación de calle o llévalos a un albergue local.
Oración: Señor, sacia a quienes tienen hambre de pan y de esperanza. Que, al recibir este alimento, sientan tu amor pasando por nuestras manos.
2. Dar de beber al sediento
Acción: Dona leche en fórmula para bebés a hospitales o casas de acogida. Muchas familias enfrentan escasez incluso de lo más básico.
Oración: Señor, Tú eres la fuente de toda vida. Alivia la sed de los pequeños y sostiene a quienes los cuidan con tu consuelo y provisión.
3. Dar posada al peregrino
Acción: Compra o confecciona mantas y entrégalas en un centro de acogida. Una breve búsqueda te permitirá encontrar lugares en tu ciudad que necesitan esta ayuda.
Oración: Señor, envuelve con tu calor a quienes no tienen dónde descansar. Sé refugio para los desamparados y esperanza para quienes caminan en el frío.
4. Visitar a los enfermos
Acción: Llama a una casa de reposo y pregunta si hay adultos mayores que deseen recibir una visita. Lleva juegos, música o simplemente tu presencia cercana.
Oración: Señor, los enfermos cargan contigo la cruz. Que yo sea presencia que consuela, sonrisa que sana, voz que acoge.
5. Visitar a los presos
Acción: Escribe tarjetas de Pascua con versículos bíblicos y mensajes de ánimo. Envíalas a un penal local o a un proyecto de pastoral penitenciaria.
Oración: Señor, entra en las prisiones con tu luz. Toca los corazones y revela tu perdón a quienes más necesitan un nuevo comienzo.
6. Enterrar a los difuntos
Acción: Visita la tumba de un ser querido. Lleva flores, limpia el lugar y pide por su descanso eterno. Si puedes, reza también por quienes no tienen quien ore por ellos.
Oración: Señor, acoge en tus brazos las almas que partieron. Danos la esperanza de la resurrección y la gracia de amar hasta el final.
7. Vestir al desnudo
Acción: Ordena tu armario y dona lo que no usas. Pero no solo lo que sobra: ofrece también aquello que aún te gusta.
Oración: Señor, enséñame a compartir con generosidad. Que sepa ver tu rostro en cada persona que tiene frío.
Que en esta Cuaresma, al vivir la caridad en pequeñas acciones, podamos ser transformados por dentro y así preparar nuestro corazón para la alegría de la Pascua.
