La aparición de un ángel y de la Virgen María a tres humildes niños en Fátima, Portugal, a inicios del siglo XX, es uno de los milagros más conocidos del mundo católico.
Los niños recibieron muchos mensajes, principalmente llamados a la conversión personal y a la oración, así como el contenido de cinco nuevas oraciones.
La primera oración probablemente ya sea familiar para muchos católicos, pero las otras cuatro no son tan conocidas.
Estas son las cinco oraciones dadas a los tres pastorcitos de Fátima:
1) Oración de Fátima
“¡Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitadas!”.
La Virgen María indicó a los niños que las personas debían añadir esta oración al final de cada misterio del Rosario.
2) Oración de reparación
“¡Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo! ¡Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman!”.
Esta oración fue dada a los niños por el ángel que los visitó en 1916, un año antes de las apariciones de la Virgen.
3) Oración del ángel
“Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes con los que El es ofendido. Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pecadores”.
Esta es otra de las oraciones que el ángel enseñó a los pastorcitos. Mientras una hostia y un cáliz permanecían suspendidos en el aire, el ángel los invitó a arrodillarse en adoración y a rezar estas palabras.
4) Oración eucarística
“¡Oh Santísima Trinidad, yo te adoro. Dios mío, Dios mío, yo te amo en el Santísimo Sacramento!”.
Cuando la Virgen se apareció por primera vez a los niños el 13 de mayo de 1917, les dijo:
“Vais, pues, a tener que sufrir mucho, pero la gracia de Dios será vuestro consuelo”.
Según Lucía, una de los pastorcitos, una luz resplandeciente los envolvió por completo y, casi sin darse cuenta, comenzaron a recitar esta oración.
5) Oración de sacrificio
“¡Oh Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados que tanto ofenden al Inmaculado Corazón de María!”.
La Virgen dio esta oración a los pastorcitos, junto con la Oración de Fátima, el 13 de junio de 1917. Está pensada para rezarse al ofrecer los sufrimientos a Dios.
