El domingo 8 de agosto finalizaron los Juegos Olímpicos Tokyo 2020 después de ver a los mejores atletas del mundo competir en sus disciplinas por más de dos semanas.

Mientras todos los deportistas se esforzaron por conseguir subirse al podio, algunos pusieron algo más en juego: su Fe y confianza en Dios.

Aquí compartimos los momentos más emotivos en que los atletas compartieron su fe en los Juegos Olímpicos.

Hidilyn Díaz ganó la primera medalla de oro para Filipinas el 26 de julio de 2021 en la categoría de halterofilia femenina de 55 kg (121 libras) para los Juegos Olímpicos Tokyo 2020.

¡La atleta olímpica de 30 años rompió un récord mundial después de levantar un peso combinado de 224 kilogramos!

“No puedo creer que mi nombre esté en el récord olímpico. Así que estoy muy agradecida”, dijo Díaz. “¡Dios es asombroso! ¡Dios es asombroso!”.

Después de ganar, la cuatro veces olímpica alabó a Dios y levantó la Medalla Milagrosa que llevaba alrededor de su cuello. 

La nadadora sudafricana Tatjana Schoenmaker obtuvo una medalla de oro en los 200 metros estilo pecho y una medalla de plata en los 100 metros del mismo estilo.

Schoenmaker participó en la competencia usando aros en forma de cruz y, debajo del gorro oficial de su país, se puso un gorro de baño blanco con las palabras “Soli Deo Gloria” (“Gloria a Dios solo”) escritas en él.

Otra de las historias que conmovió a los espectadores de los Juegos Olímpicos Tokyo 2020 fue la participación de Sydney McLaughlin.

Luego de ganar la medalla de oro y romper el el récord mundial de 400 metros con vallas con un tiempo de 51,46 segundos McLaughlin expresó en Instagram:

“Permítanme comenzar diciendo, qué y qué honor es poder representar no solo a mi país, sino también al reino de Dios. Lo que tengo en Cristo es mucho más grande que lo que tengo o no tengo en la vida. Rezo para que mi viaje sea una descripción clara de sumisión y obediencia a Dios. Incluso cuando no tiene sentido, incluso cuando no parece posible. Él abrirá una salida de ninguna manera. No para mi propia gratificación, sino para Su gloria. Nunca he visto a Dios fallar en mi vida. En la vida de cualquier persona para el caso”.

Otra atleta que expresó su fe fue Athing Mu, la compañera de McLaughlin en la carrera de 400 metros con relevos, con quien ganó la medalla de oro en esa disciplina. Además, ganó otra medalla de oro en los 800 metros femenino. Luego de consagrarse campeona, a Mu expresó en Instagram: “Todos los días obtengo una mejor comprensión de lo que Dios ha hecho y está haciendo por mí. Diría que estoy ‘asombrada’, pero la verdad es que conozco el poder de Dios”.

Marileidy Paulino, la estrella de pista de República Dominicana, dejó los Juegos Olímpicos Tokyo 2020 con dos medallas de plata: una en el relevo mixto 4×400 y otra en los 400. Es la primera mujer de la República Dominicana en ganar una medalla olímpica.

Al competir escribió en su calzado deportivo: “Dios es mi esperanza. Amén.”


Nicola McDermott se llevó la medalla de oro en salto de altura, alcanzando los 2,02 metros en la final. Durante cada instancia de la competencia, McDermott hacía anotaciones en un cuaderno sobre sus saltos, pero también se realizó una inscripción devocional en su muñeca: “Jesús hace todas las cosas nuevas”.

¡Qué historias inspiradoras de fe nos dejaron los Juegos Olímpicos Tokyo 2020! ¿Tú qué piensas?

Este artículo fue traducido y adaptado de Catholic News Agency.

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