Estas son 5 citas bíblicas que pueden ayudarte en tu Hora Santa

Los jueves son eucarísticos para los fieles de la Iglesia. Es un momento de reflexión y alimento espiritual. Nos encontramos con Jesús Eucaristía y lo adoramos. 

En estos jueves, para algunos es difícil tener un momento de oración en el Santísimo, por lo que a veces es necesario ayuda con algunos textos para recordar la importancia de la Eucaristía en nuestra vida. 

Es por esto que les compartimos 5 citas bíblicas que podrían ayudar a reflexionar la importancia de la Eucaristía para las primeras comunidades cristianas y los Apóstoles, y cómo, desde antes de Cristo, Dios iba preparando a su pueblo para esta:   

Éxodo 16, 13 – 15

“Aquella misma tarde vinieron las codornices y cubrieron el campamento; y por la mañana había una capa de rocío en torno al campamento. Y al evaporarse la capa de rocío apareció sobre el suelo del desierto una cosa menuda, como granos, parecida a la escarcha de la tierra. Cuando los israelitas la vieron, se decían unos a otros: ‘¿Qué es esto?’. Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: ‘Este es el pan que Yahveh os da por alimento“. 

“La recolección del maná en el desierto”, por Giovanni Battista Tiépolo

Juan 6, 30 – 35

“Ellos entonces le dijeron: ‘¿Qué señal haces para que viéndola creamos en ti? ¿Qué obra realizas? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, según está escrito: Pan del cielo les dio a comer’. Jesús les respondió: ‘En verdad, en verdad os digo: No fue Moisés quien os dio el pan del cielo; es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo.’ Entonces le dijeron: ‘Señor, danos siempre de ese pan’. Les dijo Jesús: ‘Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed’”.  

“El Sermón de la Montaña”, Carl Heinrich Bloch

Mateo 26, 26 – 29

Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: ‘Tomad, comed, éste es mi cuerpo’. Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: ‘Bebed de ella todos, porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé de este producto de la vid hasta el día aquel en que lo beba con vosotros, nuevo, en el Reino de mi Padre’”. 

“La última cena”, Juan de Juanes

Lucas 24, 28 – 31

Al acercarse al pueblo a donde iban, él hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le forzaron diciéndole: ‘Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado’. Y entró a quedarse con ellos. Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su lado”.

Fuente: Radio La Luz de Cristo

1 Corintios 11, 23 – 29

“Porque yo recibí del Señor lo que os he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo: ‘Este es mi cuerpo que se da por vosotros; haced esto en recuerdo mío’.

Asimismo también la copa después de cenar diciendo: ‘Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bibiereis, hacedlo en recuerdo mío’. Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga. 

Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba de la copa. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo”.

Fuente: Vaticano Católico
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