Para los jóvenes católicos, encontrar un momento de silencio puede parecer casi imposible. Entre los estudios, los deportes, las amistades, las notificaciones y el scroll infinito por las redes sociales, siempre parece haber algo que reclama su atención.
Sin embargo, la Adoración Eucarística ofrece algo cada vez más difícil de encontrar: un momento para detenerse, dejar el celular a un lado y, sencillamente, estar con Jesús.
Una nueva película lleva a la gran pantalla el poder transformador de la Adoración Eucarística. “Adore Him: He is Here” reúne testimonios de personas que han vivido encuentros con Dios y cuyas vidas fueron transformadas, junto con representaciones de la historia de la salvación, para mostrar el inmenso amor de Dios presente en el Santísimo Sacramento.
Este docudrama cuenta con la participación de destacadas figuras católicas, entre ellas el Arzobispo Paul Coakley, de la Arquidiócesis de Oklahoma City; el Arzobispo José Gómez, de la Arquidiócesis de Los Ángeles; el P. Chris Alar, de los Padres Marianos de la Inmaculada Concepción; Curtis Martin, fundador de FOCUS; el evangelizador Chris Stefanick, entre muchos otros.
La película se estrenará en salas de cine de todo Estados Unidos del 4 al 8 de octubre.
Mark Hart es director de innovación de Life Teen International, un apostolado católico juvenil que ofrece recursos para la pastoral de adolescentes, especialmente durante los años de secundaria.
En la película, Hart habla sobre el creciente interés de los jóvenes por la Adoración Eucarística y sobre la necesidad que tienen de encontrarse con Jesús en el Santísimo Sacramento.
En una entrevista con ChurchPOP, Hart explicó la importancia de la Adoración Eucarística y compartió algunos consejos prácticos para los jóvenes.
A continuación, presentamos 10 recomendaciones que Hart ofrece a los jóvenes católicos que desean aprovechar mejor su tiempo de Adoración Eucarística.
1. Ve con frecuencia: no conviertas la Adoración en una obligación de una vez por semana.
Hart comparó la oración con el ejercicio físico: requiere esfuerzo y disposición para ponerse en marcha. En lugar de decidir: “Iré una hora todos los martes”, anima a los jóvenes a hacer de la capilla un lugar habitual en sus vidas.
“Simplemente tienes que seguir poniéndote en presencia de Dios”, señaló.
2. Comienza poco a poco. No tienes que quedarte una hora.
Una de sus recomendaciones más prácticas es que la Adoración no tiene por qué ser larga ni seguir un esquema rígido. Un joven puede pasar por la capilla durante 10 o 15 minutos, aunque no disponga de tiempo para una hora santa completa.
Hart recalcó que “no existe una única fórmula correcta”.
3. Lleva un diario espiritual o algo para escribir.
Hart aconsejó “llevar siempre un diario”, porque “nunca sabes cuándo el Señor va a hablarte”. Explicó que, a veces, la voz de Dios puede ser como un “grito” y otras veces como un “susurro”, por lo que es importante estar atentos.
4. Lleva una Biblia, pero no sientas que tienes que leer todo el tiempo.
Recomendó llevar las Sagradas Escrituras, pues nunca sabes hacia dónde puede conducirte la oración. Sin embargo, también explicó que está perfectamente bien cerrar la Biblia y simplemente permanecer en compañía de Dios. Puede bastar con leer un pasaje breve o incluso unos pocos versículos.
“No necesitas pasar una hora sentado leyendo varios capítulos. Él puede lograr más con tres versículos de lo que nosotros podemos lograr con tres capítulos”, afirmó.
5. Prepárate para las distracciones y no te desanimes.
Hart fue muy realista al describir cómo puede ser una primera experiencia de Adoración: “Al principio, probablemente te volverá loco”. Explicó que distraerse es normal y que no debemos interpretarlo como una señal de que estamos haciendo mal la Adoración.
6. Ofrécele tus distracciones a Dios.
En lugar de frustrarse cuando los pensamientos se desvían, Hart recomendó hacer una oración tan sencilla como esta: “Señor, te ofrezco esta distracción para tu gloria”.
Si se trata de un pensamiento que vale la pena compartir con Dios, puedes hablar con Él sobre ello. De lo contrario, ofréceselo y vuelve a centrar tu atención en la oración.
7. Apaga el celular.
Hart no afirma que los celulares sean malos por naturaleza, pero los considera una de las mayores fuentes de distracción. Su consejo es sencillo: apaga realmente el teléfono en lugar de limitarte a ponerlo en silencio.
8. No tengas miedo al silencio.
Hart explicó que la Adoración es una oportunidad para aprender a guardar silencio y escuchar. Los jóvenes acostumbrados al ruido constante y al scroll por las redes sociales pueden sentirse incómodos al principio, pero él considera que esa incomodidad también forma parte del valor de la Adoración.
“Es una invitación a aprender a guardar silencio”, compartió. “Es una invitación a aprender a escuchar, y es en esa docilidad donde el Señor sale a nuestro encuentro, nos alimenta y nos sana”.
9. Recuerda que la Adoración es un diálogo: también tienes que escuchar.
Hart describió la Adoración y la oración como un diálogo: no se trata solamente de hablarle a Dios, sino también de aprender a escucharlo.
“Muchas veces, cuando se trata de la oración, esta se convierte en un monólogo y no en un diálogo. Y la belleza de la Adoración Eucarística es que siempre es un diálogo”, expresó.
10. Simplemente descansa y deja que Dios te ame.
Hart recordó a los jóvenes que la Adoración no consiste únicamente en hacer algo por Dios, sino que también es un espacio para permitirle amarnos, hablarnos, sanarnos y alimentarnos, así como para encontrar descanso en su presencia.
“La Adoración Eucarística es tan hermosa porque —no es ese momento comunitario culminante que vivimos en la Misa—, sino ese momento profundamente personal en el que simplemente podemos sentarnos y dejar que Dios nos hable, que nos ame; nos permite estar presentes en ese momento y desarrolla la vida interior de una manera que ninguna otra forma de oración puede lograrlo fuera de la Misa”, compartió.
