5 Mitos acerca de la Virgen María que mucha gente aún cree ¡y tal vez tú también!

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La Mariología es uno de los más controversiales aspectos del catolicismo para los cristianos protestantes. Desafortunadamente, también es uno de los más malinterpretados.

Estos son 5 de los mitos más comunes acerca de la Virgen María que mucha gente aún cree ¡y tal vez tú también!

Mito 1: Los Católicos adoran a María

Verdad: Esto ni siquiera está cerca de ser cierto; sin embargo, es la acusación más común hecha por los protestantes. En realidad, los católicos creen que María es solo una criatura, una hermana en Cristo, que fue salvada por la Gracia de Jesús como el resto de nosotros (Ver el Mito 2).

Por si alguien tiene dudas de esto, el Concilio Vaticano II en el capítulo 8 de Lumen Gentium es bastante clara al afirmar que María “Jamás podrá compararse criatura alguna con el Verbo encarnado y Redentor […] La Iglesia no duda en confesar esta función subordinada de María”. (LG 62)

Mito 2: Los Católicos creen que María no necesitó un Salvador

Verdad: Los católicos creen que María fue Salvada por la Gracia de Jesús como todos los demás seres humanos. Los Protestantes (o cualquiera) que piense lo contrario usualmente no entienden bien el Dogma de la Inmaculada Concepción.

El Dogma de la Inmaculada Concepción dice que María “en el primer instante de su creación e infusión en el cuerpo, fue preservada inmune de la mancha del pecado original”. En consecuencia, La Iglesia cree que Ella fue “redimida de más sublime manera”. (Ineffabilis Deus)

En otras palabras, el hecho de que María fuera concebida sin pecado original, y que después de eso nunca haya pecado, ocurrieron ambas gracias a la Gracia de Jesucristo. Por eso, en las Escrituras, María verdaderamente puede decir “me alegro en Dios mi Salvador”. (Lucas 1, 47)

Mito 3: La Mariología Católica contradice la Biblia

Verdad: Es falso que la Biblia contradiga la Mariología Católica; es más, la refuerza. Mucho puede ser dicho aquí, pero aquí hay algunos ejemplos:

Respecto a la Virginidad perpetua de María: La Biblia nunca dice que María tuviera otros hijos, y los “hermanos y hermanas” de Jesús tradicionalmente han sido entendidos (incluso por Protestantes) como una simple referencia a familiares cercanos de Jesús.

Acerca de la oración “Dios te salve, María”: La Biblia dice que los Cristianos deben rezar unos por otros. Por eso le pedimos a Ella que ruegue “por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte”. Las primeras lineas de esta oración son citas de la Biblia: “Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia” es el saludo del Ángel Gabriel durante la Anunciación; “Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre” es lo que Santa Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó cuando María la visitó. (Lucas 1)

Mito 4: La Mariología es una tardía corrupción medieval de la fe

Verdad: De hecho, los primeros cristianos estaban muy interesados en el único rol de María en la historia de la salvación. Aunque la Mariología, como todas las áreas de la teología, se desarrollaron y maduraron con el tiempo, los Protestantes se pueden llevar una gran sorpresa si se enteraran que los Padres de la Iglesia veían a María como la “Nueva Eva”.

Mito 5: María le resta importancia a Jesús

Verdad: Es precisamente lo contrario: la vida entera de la Virgen María le rinde honor a Jesús.

En la Escritura, luego de que Santa Isabel, llena del Espíritu Santo, venerase a María al verla (“¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?”: Lucas 1, 42-43), María inmediatamente desvía toda la gloria a Dios: “Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi salvador, porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora”. (Lucas 1, 46-48)

¿LA Biblia le resta importancia a Jesús al contarnos esta historia de fe? Por supuesto que no. Recordando las vidas de santos hombres y mujeres que sirvieron a Dios por la Gracia de Jesús y honrándolos es una forma de honrar más a Dios. Esto se logra de manera especial con María, el ejemplo perfecto de fe y Madre de Nuestro Señor Jesucristo.

¡Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros!

[Ver: Las 15 promesas de la Virgen María a quienes recen el Santo Rosario]

[Ver: La vida de la Virgen María resumida en una canción]

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